BAUM: aquello que fue y aquello que será

Por: Andrés Mateo Lozano Guzmán | Fotografías: Gato Fotógrafo

El pasado 19 de enero, los empresarios que comandan la marca conocida en el mundo de la fiesta como BAUM, decidieron cerrar las puertas de su icónico club capitalino, después de 7 años de presencia en la escena. La despedida del club se vivió durante una jornada maratónica, cuya ejecución quedó registrada en los libros de historia musical bogotana: 36 horas de música ininterrumpida acaudilladas por 48 artistas nacionales, cerraron una era de fiesta llena música, abrazos, pasos frenéticos, capturas fotográficas icónicas, caras extasiadas, noches dionisiacas seguidas de amaneceres paradisíacos, risas, bienvenidas, despedidas, cumpleaños, en fin. Todo lo rico. Miles de amigos siendo felices durante centenares de noches donde se atesoraron momentos que permanecerán inmortalizados en la memoria de los fanáticos de la música electrónica de la capital colombiana.

Tuve la oportunidad de percibir con mis propios ojos la cantidad de personas que se aglomeraban en las puertas, buscando hacerse un lugar en el club, a eso de las 10:00 pm, estando el lugar en su máxima capacidad. Sin duda quienes lograron un cupo de entrada para esa última noche que para muchos sería mágica, únicamente pudieron acceder al baile si poseían contactos internos dentro del club.

Esto no es para menos. Fiestas como la presentación de Sasha en el main junto con Mind Against en la terraza en el año 2014, la oportunidad de tener a Cassius por una última vez antes de aquel fatídico accidente del año pasado, la demoledora máquina de techno que prendió Len Faki a finales de 2015 durante 3 horas inolvidables, al igual que muchas otras fiestas que me sería imposible terminar de nombrar, son hechos que graban su nombre en el espectro cultural.

Así recuerdan algunas figuras trascendentales de la escena nacional, que tuvieron el privilegio de participar en la jornada maratónica de cierre, el árbol favorito de la capital:

Del árbol recordaré siempre momentos inolvidables en mi carrera: la primera vez que actué en la terraza, cuando en aquel entonces esta no se encontraba techada; las veces cuando tuve que abrir o cerrar fiestas de artistas grandes como Coyu, Ben Klock o Rødhåd; la última noche en donde se me aguaron los ojos recordaron todos los momentos maravillos. El impacto que generó el club fue muy relevante al localizar a Colombia y a Latinoamérica en el mapa de la escena electrónica underground y mainstream del mundo. Fue gracias a BAUM que aumentó el número de clubes, la cantidad de bookings que se hacían al año en la región y el nivel de profesionalismo a la hora de realizar fiestas en el país. Un porcentaje altísimo de mi carrera como DJ y productor se lo debo a la marca.  El club y la marca siempre se han encontrado en boca de la prensa internacional y en boca de todos los DJs del momento; este hecho me resultó bastante favorable al verme cobijado como uno de sus representantes. Era increíble como en Europa conocían al club y a sus dueños, así como también lo era el respeto que te mostraban los diferentes actores de la escena europea cuando mencionabas que representabas a la marca.

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Los recuerdos más especiales que tengo sobre el árbol han sido las fiestas  que realizamos con nuestra marca THC, cobijadas por el club. Llegamos a presentar en el árbol a artistas como: Jozif, Mat.Joe, M.A.N.D.Y., Lee Burridge, Wire, entre otros. Sin duda recordaré de manera particular la primera vez que trajimos a Carl Craig, aquel jueves que tocó por primera vez Juan Atkins con una asistencia que superó los 1000 espectadores, nuestro 2° aniversario junto a Simon Baker y Matthew Dekay, nuestro 5° aniversario con Delano Smith… y todas las amanecidas en esa terraza. Sin duda el campo de práctica, y la escuela que llegó a ser el club para nosotros, es algo por lo que debo agradecer ínfimamente a los creadores, antes de que nos decidiésemos a realizar eventos fuera de los clubes. Claramente había gente que no le gustaba el concepto y no entraban al club, pero estas son situaciones inevitables que ocurren en todo el mundo.

En el marco de este hecho coyuntural, decidimos entrevistar a uno de los cofundadores de este emprendimiento, Cheo Cubillos para hacer que nos contase, de manera exhaustiva y profunda, todo sobre el presente y futuro de la marca.


¿Cómo surgió la marca?

Realmente la marca viene detrás del club. En aquella época decidimos emprender el proyecto teniendo en cuenta la necesidad que poseía la capital. Por aquellos tiempos administrábamos Salón Continental con resultados favorables; la capacidad de este club para la época era de aproximadamente 500 personas.  El meollo del asunto surgió cuando empezamos a tener problemas con los vecinos por el sonido de los bajos, y nos vimos obligados a buscar un nuevo espacio. Yo como empresario musical había realizado un par de fiestas, con tan solo 16 años de edad, en lo que se conocía en aquella época como “Casa 33”. Desde un principio veía el potencial de este espacio, aunque necesitase un trabajo de adecuación e insonorización exhaustivo. Fue así como nos decidimos trasladar de la locación en la que nos encontrábamos, para ubicarnos en dicho recinto.

El transcurrir del tiempo nos dictaminó el camino para la creación de la marca, centrada en su totalidad en el concepto cultural del árbol ubicado en la terraza, y en la concepción de Alemania como centro cultural por excelencia de las músicas electrónicas a nivel mundial. De esta manera abrimos el sitio en marzo 2013, sin siquiera imaginar el éxito que nos acarrearía este emprendimiento. Ya todo lo demás lo cuenta la historia por sí solo.

¿Quiénes son los propietarios de la marca Baum?

Nosotros tenemos dos empresas que ejecutan la marca. Los creadores que gestionaron la marca desde un comienzo fueron Hernán Cayetano y este servidor. A parte de los socios co-fundadores del concepto, existen otras personas que están afiliadas a la marca tales como: Mao Loading, Mao Fonnegra, Niklas Stadler, Liz García, Camilo González y Guillermo Hoyos. Todas estas personas apoyan la marca, aunque el emprendimiento haya sido ejecutado desde un principio por Hernán Cayetano y mi persona.

¿Qué fue lo que les permitió alcanzar un puesto importante en la escena en tan poco tiempo?

Sin duda todo se debe a la suerte de poder observar la necesidad en el momento indicado. Fue el riesgo de asumir de manera seria las riendas de una escena con una vasta historia, pero que en aquel momento no tenía conceptos que abanderan este tipo de desarrollos, lo que nos catapultó en el éxito. Clubes como Cinema, Cha ChaGótica, habían cerrado sus puertas años atrás, y la ciudad había quedado huérfana.

¿Cómo surgió la idea de hacer festivales?

Siempre tuvimos la idea de un festival incluso antes de que abriéramos el club. En momentos previos al desarrollo de conceptos como BAUM Festival o Festival Tatacoa llegamos a imaginar gran cantidad de nombres para llevar a cabo un proyecto de esta envergadura, no obstante, el posicionamiento del club fue un trabajo bastante extenuante que nos obligó a dejar la idea en espera por un lapso de tiempo. Ya en el momento en que el club tiene esta gran acogida por parte el público, nos pareció lo más sensato desarrollar la propuesta con el nombre del club, teniendo en cuenta que la marca fue lo que le permitió a la escena recobrar fuerzas. Fue así como desarrollamos un proyecto que buscaba como objetivo plasmar esas noches que se vivían dentro del club, quintuplicando el número de asistentes, con una gran cuota de artistas que normalmente vienen a nuestro territorio de manera anual, todos juntos en una misma noche. Así fue como pudimos desarrollar el primer concepto de lo que corresponde a la otra cara de la marca.

Sobre la reincidencia en la producción de festivales, así como también sobre la creación de otras propuestas como BAUM Park, Festival Tatacoa o Cosmos, diría que todo ello se ha gestado teniendo en cuenta aquellas ventajas que permiten este tipo de espacios masivos, imposibles de obtener en la pista de baile de un club. A pesar de que un espacio como un club llega a ser más propicio para mostrar la línea musical de un artista, son factores como la acogida por parte del público,  la culturización de la gente a través de la puesta en escena de artistas con nichos no muy comunes, o la liberación musical, lo que permiten que este tipo de emprendimientos sean factibles.

¿Qué artistas recuerdas haber presentado de manera especial con la marca?

Es difícil realizar una selección cuando has presentado a más de 400 artistas dentro de tu carrera como empresario. No es de ocultar la euforia que nos generaba la puesta en escena de artistas como Ben Klock o Len Faki, cuando recién empezamos a generar programación internacional de este tipo de DJs en el país. Probablemente, si tuviera que escoger, diría que en aquella ocasión en la que pudimos presentar a un artista como DJ Hell, cabeza del sello Gigolo Records, pude revivir un poco esa escena electro que tanto me ha gustado desde siempre. Aunque él no sea, y no haya sido, el DJ con más renombre en el mundo, sin duda es uno de mis favoritos.

Cualquier empresario musical que vea lo que ustedes  han logrado diría que ya todo está hecho, no obstante consideraría que debe haber algún objetivo pendiente por desarrollar. ¿Qué objetivos hacen falta cumplir como marca?

Nuestro principal objetivo es algo que debemos cumplir y que hemos tratado de cumplir durante los años en que se ha gestado la marca: la liberación de los demonios de las personas a través de mejores experiencias noche tras noche. Esto es algo que debe ser constante y que no debe acabarse. A este punto creo que no hay balances por realizar, pues lo único que queda por hacer es agradecer al público por estos 7 años maravillosos de muy buenas experiencias. Es claro que los altibajos durante esta travesía no faltan, pero es el amor por la música el elemento que siempre nos permite seguir adelante.

Las lágrimas de Hernán Cayetano y tuyas fueron inevitables al momento del cierre en la terraza ¿Qué balance pueden hacer de la jornada de cierre? ¿Qué sensaciones les dejo la jornada?

Muchas emociones encontradas, un gran comportamiento por parte del público y mucha  responsabilidad de los asistentes frente a la jornada maratónica de 36 horas. Este cierre nos permitió descubrir que si es posible hacer maratones de este tipo con las que siempre habíamos soñando. Personalmente estaba muy tranquilo, pues soy consciente de  lo necesario que resultan ser los cambios y lo obligatorio que resulta ser en la vida humana el cierre de ciclos. Baum como marca fue un proyecto que nos ha permitido dejar una propuesta sólida, y que en la actualidad genera confianza a la mayoría de miembros de esta escena.

Me es imposible negar como las lágrimas fueron inevitables en el momento en que tuvimos que decir: “esta es la última canción”. En aquel instante, a pesar de estar tranquilo, sentía que todo se venía abajo, pues era algo irreal pensar que era la última canción que sonaba en el club en el que habíamos crecido. Este sin duda ha sido uno de los momentos más difíciles en mi carrera como promotor de artistas.

¿Qué escena encontraron cuando fundaron la marca y que escena encuentran ahora en este ciclo que termina?

Cuando nació BAUM la ciudad estaba en un espacio de transición, una especie de limbo en el que no pasaba mucho. Los únicos dos clubes que existían en aquel entonces, after hours y con un enfoque electrónico  en su totalidad, eran Radio Berlín y Salón Continental. Ahora después de 7 años percibimos una escena sólida, clubs con buena curaduría, y más de 20 promotoras organizando cosas todos los fines de semana. El crecimiento sin duda es comparable en cifras, si ponemos como ejemplo proyectos como nuestro festival, BAUM Festival. Para la edición del 2015 este desarrollo llegó a albergar aproximadamente seis mil personas, a diferencia del año pasado, en donde la cifra llegó a triplicarse con la presencia de 18000 personas en la pista de baile. Esto sencillamente no para.

Aprovechando el cierre de esta etapa como marca, les preguntamos por aquellas personas que se han despachado en críticas contra la marca:

Hechos como lo acontecido en el Festival Tatacoa el año pasado, situaciones como lo que aconteció en la fiesta de Dax J, y las políticas de filtro en puerta, ¿qué le dirían a la gente sobre estos sucesos?

El ser uno de los grupos empresariales que maneja la parada, nos pone en el centro de la palestra pública. Es por esto que, en vez de generar justificaciones o explicaciones frente un hecho o muchos hechos, prefiero dar un par de consejos dirigidos, no solo para aquellos que critican nuestro trabajo, sino también para aquellos que critican el trabajo de otros promotores: el detallar el trabajo tan grande qué hay detrás de esto, el percibir la entrega total de nuestras vidas en un negocio con matices de casino, el observar cómo jugamos todo nuestro capital en cada evento por el público.

Ya corren rumores del nuevo club que abrirán como marca, ¿qué nos pueden adelantar al respecto? ¿Cómo se presentarán como marca de ahora en adelante con el cierre del club? ¿Generarán un cambio en cuanto a filosofía con esta nueva etapa que empieza?

Seguiremos como marca presentando artistas cada tanto. No tenemos pensado, por el momento, la construcción de un nuevo club. Sobre nuestra filosofía, diría que se mantendremos la misma línea, aunque realicemos un alto en el camino para descansar un poco de haber estado activos cada fin de semana.

¿Algunas palabras finales de agradecimiento?

Es difícil mencionar a alguien. Seguro si menciono nombres se me van a quedar por fuera un montón de personas, por lo que preferiría no hacerlo. Lo que sí es cierto es que los colectivos, los artistas, el personal de logística; todos ellos fueron piezas fundamentales para la ejecución de nuestro emprendimiento. Sencillamente: GRACIAS a todo el público que nos acompañó en esta aventura, gracias a todo el crew y gracias a la música por darnos tantas alegrías.

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