We Are, Aesthetics y OneVIBE se unen para crear Sense, la nueva apuesta del rave bogotano


 

Por: Alejandro González Castillo

Como ley absoluta de la naturaleza y la realidad conocida, el cuerpo humano está diseñado para percibir estímulos externos que se imprimen en la conciencia y activan nuestros sentidos. Técnicamente, el discernimiento de las múltiples formas experienciales de asimilar la existencia en el universo son deleites que superan cualquier tipo de doctrina o fe. El simple hecho de contar con las inverosímiles pero encantadoramente ufanas posibilidades de: ver, escuchar, tocar, olfatear y saborear, es la confirmación absoluta de que la realidad y la experiencia son inseparables por defecto, y por consiguiente, la exploración y observación eternas son imperiosas y constituyen un placer infinito.

Sabiendo esto, a lo largo de la historia el ser humano ha dinamizado, industrializado y mercantilizado el inmaculado fenómeno del procesamiento sensorial, escalándolo a distintos niveles de implementación, y en cada oportunidad, integrando todos los posibles receptores para vindicar una práctica y fruición más exquisitos; más mundanos. Son las fiestas, raves, orgías, celebraciones, festivales, afters, verbenas, agasajos, remates, convites o como queramos llamarlos, la máxima expresión de nuestra fijación con la satisfacción multisensorial.

La premisa de muchos de los eventos de música electrónica, probablemente en todo el planeta, sea la de crear una determinada “atmósfera” que propicie el goce, la liberación y el placer desenfrenados; en donde no exista ni el ayer ni el mañana, sólo lo que está pasando aquí y ahora, sin excusas ni reclamos, y les aseguro que, al menos en estos momentos en nuestra ciudad, existen un sinnúmero de personas dedicadas a garantizarnos ese derecho y darnos ese maravilloso gusto.

Algunos de ellos, son las mentes organizadoras detrás de los colectivos y promotoras de eventos We Are, Aesthetics y OneVIBE, quienes recientemente, y al mejor estilo de los mosqueteros, se unieron para crear Sense, un nuevo concepto de rave en la ciudad de Bogotá, haciendo de la atmósfera el primer invitado de lo que esperamos sean muchas celebraciones más, en donde la música, la juventud y la alegría se dan cita para adornar con espontaneidad y colorido la gris y opaca nube que se extiende sobre la tan apurada y agobiada urbe que nos aprisiona.

Atmosphere, la primera edición de la serie de eventos Sense, abrió las puertas de un nuevo lugar (metafóricamente hablando), en donde la novedad está a flor de piel, y el talento emerge entre las caras más jóvenes de la escena electrónica capitalina. Todo esto y más se presenció en las entrañas de las bodegas sobre las calles de Paloquemao en el bajo centro de la ciudad, ambientadas por el graffiti, la mecánica automotriz y los insumos industriales que alberga la zona.

En su incursión al impaciente mercado nocturno bogotano, Sense enlistó en su line-up al DJ/productor Francesco Fava, más conocido en la escena del techno italiano como Frankyeffe, residente de Rashõmon Club en Roma, junto a nuevos talentos de la legión local, entre los cuales se destacaron especialmente Tomás Viana, Alejandra Ferreira y Santiago Lorz, acompañados también por el español Pholysonik, todos haciendo de la noche un derroche musical que nos permitió disfrutar de tanta variedad como fue posible: momentos de techno furioso, voluptuosos instantes de groove, y cadenciosos lapsos melódicos, todos encaminados en una travesía adornada por la frondosidad de los bosques, la sequía de los desiertos, la gelidez de los glaciares y el ímpetu de los volcanes.

Fotografías cortesía de Sense y Jorge Rey