RIP #27: ANA GARTNER AKA MAGDALENA

Cualquiera que esté involucrado, sea de manera profunda o superficial en la escena Techno, tiene de alguna u otra forma haber escuchado o conocer el nombre de Magdalena en Colombia. Sea por una apoteósica y super laureada presentación en el Boiler Room, celebrado en el 2015, que aún se mantiene como la más vista hasta la fecha o tan llanamente por un voz a voz como una de las verdaderas pioneras y representantes de un género que aunque hoy disfruta de una repercusión mediática y nocturna, hace más de unos 15 años, cuando ella se inició en esto, no.

Con un antecedente musical, la propia Magdalena, dice que siempre fue la oveja negra de la familia. A pesar de haber desarrollado un interés por la música clásica, por parte de su abuelo _ sus inclinaciones se dirigieron más un terreno que contrastaba y olvidaba las partituras para dar rienda suelta a una exploración musical a través de la deconstrucción de la música: el Punk. Sumergida en este género, además de formar una banda –en la que figuró como vocalista– le sirvió de puente para de repente encontrarse y conectarse con los sonidos Techno, con los que encontró una afinidad tal y generó en sí un discurso propio de poder manejarse de manera independiente, crear música a su gusto sin depender de otros integrantes y llevar en paz su perfeccionismo sin perturbar ni verse perturbada por ideas ajenas. 

Y es que precisamente para Magdalena, el Techno ha sido precisamente el Punketo de la familia electrónica. Siempre contracorriente y encontrando una riqueza en el ruido y bajos preponderantes, sirvieron de refugio para explayar sus conocimientos e intrigas, que quizás el punk no ofrecía, al limitar los sonidos que podían ser logrados a través de software, pero por encima de todas las cosas, le ofrecían a Magdalena, un control total en su música.
Así Magdalena –hoy Ana Gartner– ha cultivado una carrera fructífera desde sus días como residente en La Sala, Cinema, Cha Cha y Lov en Bogotá, hace casi una década; o en Mansion Club donde también tuvo residencia y le ha servido para desarrollar una técnica tan pulida que no se limitó a la mezcla de la música de otros, sino que le impulsó a producir la propia y le ha permitido lanzar y prensar en sellos como Techsound, Business Class Records, We Love Bta, Inversion Records y en su propio sello, Broken Mind Recordings el cual, junto a su circuito de fiestas ‘Desobediencia Civil’ se han convertido en top of minds en muchos de nosotros.
Hoy Magdalena tiene una nueva labor. Luego de una batalla por años junto a Magdalena Solomun (sí, la misma hermana del famoso DJ Solomun) por los derechos del nombre con el que ambas nacieron; Magdalena, la nuestra, hoy Ana Gartner (cuyo nombre es un compuesto de su primer nombre y el segundo apellido de su madre), parece haber desistido y cedido a una disputa que podría ser fácilmente interminable y, antes de gastarle energías en procedimientos legales, su propia desobediencia le han motivado a hacer “borrón y cuenta nueva” y dedicarse de lleno a sus proyectos musicales; a su sello, el cual durante el año ha visto cuatro impresionantes lanzamientos eclécticos que van desde sonidos experimentales, EBM y Techno y a llevar con orgullo su discurso de desobediente civil el cual no aplica, al menos en nosotros, pues una vez plantada tras los decks, no hace sino hacernos obedecerle con cada beat que lanza.

Comencemos por algo que nos tiene intrigados a todos: el cambio de nombre. Sabemos que hay una disputa de años pero pareciste ceder finalmente — ¿por qué?
Antes de comenzar mis vacaciones, en las cuales tendría un fin de semana de fechas  en Alemania, comencé a analizar posibles situaciones, ya que la otra Magdalena es de Alemania. Me negaron una fecha en Croacia porque no podían tener dos Magdalenas en el mismo semestre, esto me llevó a sentir que necesitaba un cambio, refrescarme de alguna manera, renovar sin perder la esencia. Venía pensando en este alias hace un tiempo para otro proyecto que lanzaré próximamente, aproveché la oportunidad y así, ir dejando atrás los malentendidos, como dices tu, ceder.

Y ¿por qué Ana Gartner? ¿Hay alguna inspiración en la estrella de Hollywood?
Jejeje, no, nada de estrellas de Hollywood, aunque la curiosidad me llevó a buscar en google, pero se llama Ava Gardner por lo que veo. Es sencillo, mi primer nombre es Ana y siempre me ha gustado el segundo apellido de mi mamá que es Gartner. Suenan bastante bien juntos y lo puse con una de las fotos que me había tomado recientemente Juanes Lopez y con eso terminé de convencerme.

Eres de las representantes del Techno en Colombia, cuyo nombre de inmediato se viene a la cabeza cuando se habla del género. Con este nuevo aka, crees que será difícil desvincularse del nombre Magdalena y de paso, será un comenzar de cero? Sobretodo en el exterior?
Me encanta haber posicionado mi nombre de esta manera. No pienso desvincular el nombre de Magdalena, ni mucho menos comenzar de cero. Jugar con los nombres es divertido, un poco como lo hago con mi pelo, cambiar de vez en cuando me da energía y pensando en abrir puertas en otros países, es bueno tener la opción del otro alias, sobre todo por situaciones como la que te conté antes de Croacia.

Es que precisamente, llevas muchísimo en el circuito ¿puedes decirnos cómo te involucraste en la música electrónica / techno?
Siempre he estado relacionada con música, mi abuelo era compositor de música colombiana (Jorge Camargo Spolidori) y creo que tengo el gen musical, menos mal, no se que haría si no lo tuviera, aunque si estuviera vivo y escuchara la música que toco, no se como se sentiría al respecto jajaja. Con la música electrónica, comenzó cuando fui a la primera fiesta y quedé enamorada de todo, hasta de las grillas de top con sombrero de vaqueras, me parecían muy bizarras. Era todo como una película surreal, más para alguien como yo que venía de conciertos de punk y de tomar vino con los amigos en algún parque de Nicolas de Federman (Bogotá).

En ese momento dije que quería hacer eso, quería ser dj y ahí comenzó este hermoso recorrido. En esa época no habían tantas divisiones musicales por el género, me parecía muy enriquecedor esto. En un rave comenzaban con house o progressive y podían cerrar con techno y hasta hard techno y todos estábamos conectados con la música de principio a fin. Mis primeros vinilos son de techno, Umek en sus buenas y pesadas épocas, por ejemplo. Luego tuve un periodo oscuro que fue más bien muuuy rosado y progresivamente he llegado al sonido que tengo en este momento.

Hasta hace poco hemos notado que le has metido también todas las energías a tu sello ‘Broken Mind Recordings’ con una serie increíble que no sólo se tiñe de Techno sino de sonidos experimentales y EBM. Teniendo en cuenta este eclecticismo dentro de la etiqueta, ¿cuáles son las intenciones y parámetros en cuanto a sonido para lanzar a través de este?
Desde que comencé con BMR, la intención nunca ha sido hacer techno de pista de baile y ya. Si escuchas el primer ep, los temas originales creo que ni siquiera son muy fáciles de mezclar, pero con las remezclas, haces que funcione para varias situaciones y esa era la idea, música que funcione en la pista y música que puedas escuchar en tu casa. Me gustan muchos géneros musicales, escucho practicamente de todo y esto se nota en como mezclo y en la música que hago, teniendo en el fondo elementos que hacen que no sea aleatorio, así mismo es BMR. Mente Rota, libertad, experimentación con sentido.

Es difícil explicar en cuanto a parámetros, a veces solo escucho a alguien y digo, este personaje tiene que estar en mi sello. A veces me llegan demos, muy buenos, pero que simplemente no tienen ese no se que no se donde. Y ya en el momento de concretar la participación de un artista, siempre les digo, déjate llevar, haz lo que te nazca y sea muy tu y gracias a esto se logran resultados muy enriquecedores, ya que muchas veces los artistas producen de cierta manera por el hecho de encajar en un sello y considero que eso limita demasiado la creatividad.

Hablando del sello, algunas personas se refieren a tu imprint como ‘Desobediencia Civil’, suponemos porque siempre llevas en tus camisetas – para los que no saben, ¿nos puedes explicar esta declaración y por qué no deberíamos confundirle con tu sello?
Desobediencia Civil comenzó siendo una fiesta organizada por BMR, por explicarlo de manera sencilla. La idea nació de una entrevista que vi hace un tiempo a Matt Damon, en la que hablaba de la obediencia civil y como esta era el real problema, como deberíamos desobedecer y como la desobediencia no era convertirte en un delincuente, ni salir y destruir todo lo que no es como tu lo quieres, si no el dejar de ir con la corriente, el tener tu propio criterio y hacerlo valer, el buscar la manera de cambiar algo que sabes que está mal pero nadie hace nada porque así es la ley o alguien con poder dice que así debe ser.

El pelear porque no haya injusticia, o al menos no tanta, el no quedarte callado y hacer lo que te dicen, etc, la lista es larga. El caso es que me sentí muy identificada con algunos de estos argumentos y así comenzó todo, un afiesta los jueves en Calle 9+1 (Medellín), era lo máximo hacerla los jueves y tuvo muy buena acogida, Desobediencia Civil, porque queremos bailar! Era ese, por qué no salir un jueves? Por qué no bailar si tienes ganas? Por qué cohibirnos de tocar como nos gusta? Entre muchas otras cosas y así creamos un equipo de trabajo muy bonito, Danielo (Dj), Doppelganger (Vj) y Julian Gallo (fotografía).

A este se han unido más artistas y público (a quienes llamamos desobedientes), siempre invitamos a un artista local y procuramos invitar a uno nacional o internacional, periódicamente, Como lo hicimos con Oliver Klingenberg (Alemania), Pinion (Estados Unidos), Perc (Reino Unido), Alex Jockey (Bogotá) y Kevin Villa (Pereira). La desobediencia no es un movimiento, no es un colectivo, es más bien un concepto y realmente entre más desobedientes hallan, mejor. No he recibido mensajes confusos al respecto de la desobediencia y BMR, en parte coexisten, lo que si ha sucedido es que la Desobediencia tiene un poco más de impacto, no se por qué, puede ser porque es en español y como concepto es más universal.

Con el set que nos enviaste, tu sonido va más industrial pero, recordamos que hace poco posteaste que siempre resultas sucumbiendo al acid, el cual hace algunos guiños dentro del set, pero poco. ¿Va a cambiar tu estilo con este nuevo nombre?
Mi post en ese momento lo hice porque después de tocar una noche, en la cual toqué muy acid, recordé hace muchos años, después de tocar en Cinema (Bogotá), precisamente saliendo de este oscuro y rosado periodo musical que tuve, Fruto Mejia (Bogotá) me dice: Que fue eso tan ácido? Dónde está Magdalena la melódica? En ese momento me dí cuenta que me gustaba tocar rarito, que disfrutaba más hacer sets dañados y que sin querer queriendo había incorporado muchos sonidos ácidos a mi set. Y ese set fue de los mejores sets que hice en esa época de mi vida.

Con respecto a si mi estilo va a cambiar, realmente está en constante movimiento, se aprenden cosas nuevas todos los días y es imposible que no afecten mis oídos, pero no tendré dos sets distintos, para esto tengo el solo project y este nuevo proyecto (que espero salga pronto a la luz), para poder experimentar con sonidos casi que opuestos a lo que me gusta tocar como dj. Para mi mezclar es mi mayor manera de expresión, hay días en los que uno se siente más agresivo, más ácido, más industrial o más punkero y así dejo que fluya mi set, siempre manteniendo mi gusto y mi estilo, porque si está en mi collección de discos o en mi carpeta digital, es porque de una u otra manera va a funcionar en un set.

¿Cuál es la idea detrás de este podcast?
Estaba en Madrid y Gon, dueño de Melting Pot Records me propuso tocar en el streaming semanal que hace en su tienda. Allá no tiene unidades que lean usb, así que me regaló algunos cds en blanco para que quemara música. Pero viendo la cantidad de discos que ya tenía separados para comprar, preferí tocarlo en vinilos, así como les dije a ustedes que sería el podcast que quería darles.

Ultimamente he tenido más conflicto con el formato digital para tocar, no porque piense que es peor o mejor, es solo por el hecho de que me implica un mayor reto el tocar en tornamesas y siento que tengo más dinamismo, también porque al tocar tan seguido solo en digital, hay momentos en los que siento que comienzo a repetirme y sentir esto si que me agobia.

¿Cuáles son los planes de Ana Gartner de aquí en adelante? Seguirás en Colombia o con un nombre mucho más internacional, te lanzaras a recorrer el mundo?
Ana Gartner y Magdalena seguirán trabajando juntas, dedicando mucho a BMR, a sacar adelante una idea que tengo para el sello, a sacar este nuevo proyecto adelante, a hacer más y mejor música y eso si, a comprar discos cada que se pueda. Uno de mis objetivos es pulir muchos aspectos de mis proyectos musicales para que puedan crecer y concentrarme en Magdalena como ser, no solo como artista, a veces olvidamos que somos seres más allá de cualquier otra cosa y esto puede traernos problemas.

También porque considero que entre mejor te sientas contigo como ser, lo que hagas como artista va a ser mejor y más sincero. Por ahora seguiré en Colombia, cuando se presenten oportunidades de recorrer el mundo las tomaré, ya sea con intenciones musicales o personales, me encanta viajar, conocer y aprender. Los últimos años de mi vida me han enseñado a fijarme metas pero no planear las cosas de manera estricta, porque no siempre lo que planeas sucede y a veces cuando no sucede, te sientes defraudado y esto no deja que veas, disfrutes y valores todo lo que sucede, gracias a que no sucedieron las cosas como las planeaste.

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