QUEERS + TECHNO . . . A segregar a otro lado!

Por Robe Martinez.

Una noche, en tremenda fiesta en un club muy reconocido de Bogotá, me encontraba con un grupo de amigos disfrutando del DJ invitado, cuando escuché una voz acusadora al lado mío. Venía de un hombre de unos 30 años, quien expresó su disgusto al ver a dos chicos dándose un apasionado beso en la pista de baile, por medio de la siguiente humillante frase: “Estos maricas ahora se chupan al frente de uno sin asco. Deberían sacarlos.”

Desde aquel día, me quedó la inquietud, sobre el tufillo de homofobia que aún existe en la escena electrónica de Colombia y que no cambiará, si no se les recuerda a los ravers de dónde nació todo.

Retomando esa misma historia de la música electrónica, debemos obligatoriamente ubicar sus orígenes en la escena gay de los 80’s, y si usted es homofóbico por su arraigo cultural machista, religioso o costumbrista, lo invito a que detenga ese odio y vea que, detrás de la cultura de la música electrónica actual, hay una esencia y un trasfondo gay importantísimo y dejo mucha más “maricada” de la que usted se pueda imaginar.

Desde que el house  apareció, trajo ese soulful consigo untado de disco que cautivo a los ravers en los 80’s, y que mas hipnótico que la canción “Your Love” de Frankie Knuckles quién básicamente dentro de las paredes de Warehouse, el famoso y salvaje club gay de Chicago, donde fue residente desde 1977; el mismísimo género, a partir del nombre del club, fue bautizado.

Frankie Knuckles – Your Love

Para ese entonces, este género era para una minoría puntual (afrodecendientes y latinos). Sin embargo, habían otras minorías en la escena musical de Chicago, como las fiestas clandestinas gays donde, con bombillos de colores en las puertas de locales, indicaban que eran espacios de fiestas reservadas para el gremio sin ser molestados; porque, en ese entonces, la misma estirpe homofóbica que me encontré en aquel club bogotano, estaba por todos los Estados Unidos.

Nadie pudo apropiarse mejor del house que la comunidad Gay de ese entonces, porque era subversivo, eléctrico y sensual; y fue de esta manera que el género empezó a inundar los clubes de  Nueva York junto a la iconografía Gay de los zapatos de plataforma, de las camisas brillantes y el reciente fenómeno Drag Queen. Este nuevo sonido caracterizado de vocales, bajos contundentes y sintetizadores que desafiaban la industria establecida por el disco convencional.

Fue celebrado por la comunidad LGBTI como plataforma musical de sus fiestas que vieron el nacimiento de artistas como Larry Heard a.k.a. Mr Fingers y Jesse Saunders.

Es así y gracias al apoyo incondicional y trabajo en equipo, que se dió el fenómeno House en Chicago y clubes de Nueva York que posteriormente se alinearía con el nacimiento del Techno en Detroit. Y se daría la gestación del alma de los clubes que es el House Music con la fuerza que hoy le conocemos.

Sonidos como el House y el Techno, empezaron a ser insignia en las siguientes dos décadas de la nueva línea de clubes donde, la libertad de no consumir el reinante pop, era un lema clave al tiempo que ese pop chicle y comercial llenaba los stands con Britney Spears, a quién no se le puede desmeritar su enorme aporte cultural, que ha sido hasta reconocido en Berghain (Templo alemán del techno actual quizás el más importante del mundo que de paso, es un club gay).

El templo del Techno mundial actual es en esencia un club gay; si quiere sorprenderse un poco más hay una sección llamada Lab.Oratory y lo invito que investigue como son las fiestas ahí y se va a chiflar.

Cómo es posible que mientras salimos en Bogotá o Medellín o cualquier parte de Colombia a una fiesta de Techno tengamos que seguir aguantando la homofobia y la segregación? ¿Será que nos falta avanzar más en educar hacia el respeto de las diferencias? ¿O nos falta saber más de la historia de la música ? ¿O de derechos civiles ¿O simplemente somos colombianos y el progresismo es para otros países ?

SI después de repasar esta breve historia, saber que el fenómeno ocurrido en Chicago, Detroit y en algunos clubes de Nueva York fue gracias a la comunidad LGBTI, que hoy sigue como una escena fuerte y consolidada y usted sigue homofóbico con la mente cerrada, le digo que está en lugar equivocado de fiesta.

Solo me queda pensar que el alto nivel de intolerancia continua y hasta de nostalgia al recordar que fue por homofobia lo ocurrido en los atentados del club Pulse en Orlando, Florida.

Lo que me llena de esperanza y optimismo es que en la mayoría de la escena mundial actual ya no se acepta la homofobia como discurso político ni mucho menos dicho en redes sociales, porque pueden ser duramente vetado, así como ocurrió con el productor lituano Ten Walls, el año pasado, quien en una entrevista declaro que los Gays son “Gente de otra Raza” y que tienen que ser “Curados”; comentarios que le han costado no ser llamado a grandes festivales como “Circoloco” y su sello musical ha estado estancado sin producir nuevo material en los últimos meses.

Puede ser que este hecho le haya costado su carrera en lo absoluto, pero en Colombia ¿pueden sacar a alguien de un club por homofobia? Pues en los clubes de música electrónica no existe religión o género para compartir el mismo dancefloor, pero aun hay molestias de algunos por ver manifestaciones de amor.

Actualmente se está gestando una nueva clase de fiesta en los Estados Unidos con una reciente línea de Djs y Productores de la escena techno de público “Queer”  que están haciendo las delicias de las más mágicas fiestas en Pittsburg y Berlín , Artistas como ( Prosumer, Man Power, Discodromo, Honey Soundsystem, Mike Servito,  Lady Blacktronika, Stereogamous).

Así que de esta manera lo invito a que abra los ojos y celebre esta diversidad que hace riquísima la cultura de la música, a que abra la mente y sea consciente que mientras haya música electrónica, la pluralidad, está y estará por siempre.

Selecciona tu moneda