Entrevista a Brayan Valenzuela: "¡A LA M!ERDA BERGHAIN!"

¡Hola Brayan!

Gracias por tomarte el tiempo de contestar nuestras preguntas. Para nosotros es un gran placer poder conocerte un poco más y hablar sobre tus proyectos. Somos seguidores de tu trabajo y es muy grato para nosotros poder ser un medio que le permita a la escena electrónica colombiana escucharte y aprender.

Hablando de aprender, vimos que fuiste parte de un taller/fiesta junto a Bass Hustlers Records, sobre procesos de creación musical análoga. ¿Cómo fue la experiencia de enseñar un tema que puede llegar a ser tan complejo?

Fue la primera vez que tocaba en Colombia. También fue la primera vez en la que hablaba delante de gente, yo soy muy tímido a la hora de hablar y fue raro, pero había otro chico que también trabajaba modulares y al final todo fue muy fluido, muy guay. Fueron 2 talleres, uno en Bogotá y otro en Medellín. El taller en Bogotá fue muy bien pero la fiesta fue una puta mierda, la verdad, la experiencia fue muy mala, el sonido fue muy malo, yo no estaba nada cómodo, todo el tiempo bajaban el volumen, la luz en el sitio no era muy buena y muchas veces se bajaba de tensión, entonces, cuando se baja de tensión baja el sonido del modular, eso cambia también. No me gustó para nada la experiencia, me imaginaba que iba a haber más interés a la hora de la fiesta, pero fue un jueves también, entonces creo que el aforo fue normal. En Medellín más cool porque fue menos gente al taller, hubo menos gente interesada en eso, pero la fiesta fue más guay, fue mucha más gente y después de esa fiesta en Medellín volví con mucha más fuerza. Me ayudó mucho tocar en Medellín.

¿Usas técnicas análogas en tus producciones? Cuéntanos cómo es tu proceso creativo. Qué elementos y técnicas utilizas para hacer tu música.

Sí, utilizo modulares y sintetizadores. A veces también hago música únicamente con el computador. El proceso creativo es diferente siempre. A veces puedo tener una máquina nueva y me pongo a jugar con ella, me gusta lo que está sonando y a partir de ahí pues, empiezas a conectar una máquina, otra máquina, y otra máquina, es más o menos lo que hago. También puedes usar patches en el eurorack y si algo te gusta lo dejas y si no lo vas cambiando. También me gusta estar sobrio cuando hago música ya que para mí resulta más real.

¿Qué te motivó a convertirte en DJ/productor?

Desde que era niño, tenía como 10 años, desde que tenía uso de razón me gustó esa música. Escuchaba la radio y sonaba Mauro Picotto o Safri Duo  y cosas así, que era lo que sonaba aquí en su momento. En ese entonces no podía ir a ninguna fiesta, obviamente, porque tenía 10 años, entonces era simplemente la radio. Había una radio que se llamaba Estación Ibiza en Bogotá hace unos años y todos los viernes y sábados a las 12:00 empezaba a sonar y esa era mi motivación. Había otro programa que se llamaba EM2 y para mí ver a los DJs era pensar “yo quiero hacer esa mierda algún día”.

¿Qué tipo de música sueles escuchar usualmente? ¿Escuchas a artistas por fuera del espectro de la música electrónica? Si sí, ¿cuáles?

Sí, claro. Rock, por ejemplo, me gusta mucho el rock. Pop, a veces. Salsa también. Tengo un espectro musical muy abierto, no sólo techno porque eso es aburrido. Si te encierras en eso puedes acabar fácilmente haciendo la misma mierda que hace todo el mundo. Para mí es mucho mejor cuando estás más abierto a escuchar cosas diferentes.

¿Cuál es tu fuente de inspiración para crear tu música? ¿Tienes una o hacer música es algo que simplemente te fluye?

Es diferente siempre. Casi siempre son momentos, cuando voy a un sitio, cuando viajo,  cuando conoces a alguien, cuando vives una experiencia, eso para mí es la inspiración. Cuando te cuentan una historia y te pones en la situación de cómo fue todo. También me inspiro mucho en sentimientos, la verdad. Soy muy sentimental. Chicas, por ejemplo, eso me ayuda un montón. Cuando me da rabia o felicidad o lo que sea. Para mí sería raro decir que simplemente me siento hacer música y ya, yo creo que la música necesita una razón y para mí eso es arte. Hoy en día sentarte a hacer música no es fácil, es como poner un kick, poner un hi-hat, haces un clap, haces un bass y ya, suena guay, pero para mí no es así, también es necesario, pasarlo mal un poco [risas]. Tiene que ser honesto. Por ejemplo, la primera vez que volví a Colombia después de 15 años, me sentí un poco agobiado ya que no estoy acostumbrado a la energía de Colombia. Aquí todo se mueve rápido y tienes que estar atento a todo. A partir de esto surgió una canción que llame “I Hate Your Energy”, que salió este a principios de este año. Con el nombre no quiero decir que odie a la gente, simplemente odié esa energía donde todo va tan rápido.

Más allá de géneros musicales, ¿cómo describirías tu sonido?

Yo tengo algo en mi cabeza y es que tiene que ser sexy, en el sentido de que tiene que hacer mover. Si no te hace mover, no es mi música. Por ejemplo, no me gusta pinchar mi propia música porque para mí es aburrido porque yo la hice, es como si pones a un artista grande, a un pintor, a ver su propio cuadro durante horas, es como: “¡Tío, ya lo he visto! ¡Lo he hecho yo!” Entonces lo definiría como sexy o romántico o algo así.

 

Sabemos que has vivido en Barcelona durante un largo tiempo, ¿qué es lo que más te gusta de esa ciudad? ¿Cómo ha influenciado este lugar en tu arte?

Lo que más me gusta de Barcelona es que es una ciudad muy cultural en donde te sientes totalmente libre y haces lo que quieres en el sentido de ir por la calle tranquilo y sin preocupaciones. No es como aquí [Bogotá] que tienes que cambiar tu chip y estar atento de todo y si suena un coche cerca o una persona se acerca y estás tenso. Yo puedo estar en Barcelona a las 3, 4 ó 5 de la mañana en mi casa sin dormir y me bajo a la esquina y tengo una cerveza para beberme, tengo un porro para fumarme, ¡tengo lo que quiera en una esquina! Y para mí eso es lo grande de sentirte libre. Es una ciudad joven, en la que puedes estar 24 horas en una fiesta, tranquilo. Es un ambiente bohemio para crear cosas artísticas.

 

Puede ser una pregunta incómoda, y no tienes que responderla si no lo deseas, pero siendo de nacionalidad colombiana, ¿qué opinas de la actual situación política y social de nuestro país?

Para mí es gracioso hablar de esto, porque por ejemplo varios amigos me preguntan que por qué no voto o por qué no hago esto, o sobre cosas que salen en las noticias sobre la guerrilla, no sé qué, no sé cuándo. ¡Vete a la mierda! A mí no me importa lo que esté pasando en Colombia en el sentido político porque aquí todo se crea en una burbuja política en donde todos los hijos de la gran puta están metidos en esa burbuja y no les importa lo que está pasando con los demás. De hecho, no me gusta hablar de política por eso, porque hay mucha injusticia en Colombia, y cuando hablo con mis amigos en España y me dicen “En España hay mucha corrupción” y yo digo, “Tío, ¡no tienes ni idea! Tienes que ir a Colombia para saber lo que es la puta corrupción”. Son cosas que me enfadan mucho. El otro día iba andando por la calle y se me hace estúpido ver tantas diferencias sociales que hay aquí en Bogotá. ¿Por qué si vives en una zona eres mejor? Esa mierda la odio. Si vas a Barcelona o Madrid o prácticamente en cualquier ciudad de Europa, da igual el barrio en donde estés. Puedes estar en el barrio, yo que sé, más dark, más sucio, lo que tú quieras, y está la gente con más dinero del mundo en ese sitio. ¿Por qué si tengo dinero tengo que demostrarlo viviendo en una zona? Odio eso. Y para mí todo eso es política y educación en Colombia. Con todo esto no quiero decir nada malo, simplemente en Barcelona o en otras ciudades de Europa esta diferencia social no es tan fuerte como en Bogotá.

¿Crees que la música o el arte en general puedes sensibilizar socialmente y generar un cambio respecto a lo anterior?

Por supuesto. La música, sin ir más lejos. Es como cuando hablan de la escena en Medellín y dicen que es “nea” o “chirri” o más “ñera”. Para mí tiene que haber esa mezcla, las fiestas son para eso. La cultura y el arte influyen en las personas. Es como, ¿por qué tengo que vestir “bien” o por qué tengo que vestir de marca o ser como tú para que me aceptes en tu grupo, no debe ser así para nada. Para mí es importante que exista esa mezcla porque es la manera de que todo cambie.

 

Cuál te gusta más, ¿la comida colombiana o la española?

Ahora mismo echo mucho de menos la comida colombiana. Me gusta ir por la calle y comerme una empanada, una arepa, un chorizo, qué se yo, cualquier mierda que veas en la calle, que es mucho más sana que cualquier comida rápida que ves en Europa. Una comida rápida en Europa es una pizza, una hamburguesa, un perro caliente. Aquí creo que es mucho más sano comerte una empanada que irte a un McDonald’s, por ejemplo, ¡y mucho más barato!

 

¿Cuál crees que ha sido la experiencia más importante de tu vida hasta el momento?

Creo que la vida siempre es así. Mi vida va por puntos, como metas, más que todo. Llego a una meta y en cuanto la consigo quiero más y hay cambios, cambio de manera de pensar y cambia todo. Para mí todos esos procesos son importantes, no puedo decir que existe uno más importante. Pero a la hora de la música, creo que lo más importante fue haber creado la tienda de Second Floor. En esa tienda mezclé todo lo que me gusta a mí, que es el skate, sintetizadores, vinilos y ropa, y para mí tener eso me abrió muchas puertas y me ayudó a conocer mucha gente. Quizá haya gente a la que no, pero a mí me gusta la moda. Si lo vemos de cerca, la música es un proceso creativo, hacer ropa es un proceso creativo y para mí encajan bastante. Para mí todo es diseño.

 

Si tuvieras que escoger un álbum o canción para escuchar en repetición eterna por el resto de tu vida, ¿cuál sería?

No, yo siempre cambio. Siempre voy por momentos. Para mí la música va de acuerdo al estado de ánimo que tengas. Es muy raro que escuches una canción y te haga feliz todo el tiempo o una canción que te hacía feliz hace unos días te hace llorar a los pocos días, para mí funciona así entonces no puedo escoger una canción que pueda repetir. Me gusta mucho Joy Division, por ejemplo, es un grupo que puedo escuchar en todos los momentos de mi vida porque tiene esa parte positiva y esa parte negativa.

¿Por qué cables rosados?

Primero me empezó a gustar el color y luego el tenerlo todo así un poco rosa, como los cables y demás fue protesta en el sentido de por qué todo en el techo tiene que ser negro y dark. No tío, la música tiene que tener color, tiene que tener pureza. Y luego la esa otra parte idiota de “las chicas son de rosa y los chicos son de azul”, ¡vete a la mierda! No necesito que me digas cómo tengo que hacer las cosas o qué me tiene que gustar. No tengo por qué ser gay porque me gusta el rosa. Es simplemente sexy, es bonito, yo que sé.

¿Qué es lo que más te cuesta hacer y lo que menos te gusta?

Seguir un patrón o seguir una norma. Yo respeto a la gente que crea normas porque al fin y al cabo las normas se hacen para respetarlas, pero, cuando pienso que son estúpidas en el sentido de lo que te decía antes del negro. Una vez, por ejemplo, conocí a una chica que me dijo “no creo que pueda ir a la fiesta porque no tengo ropa negra”. O el puto Berghain, ¡A LA MIERDA BERGHAIN! No quiero un club donde te digan cómo tienes que ir vestido o te miren por la cara y te digan “no puedes entrar”, o que un puto imbécil segurata de mierda se haga conocido en el mundo entero por decirte que no puedes entrar a un club. Es como ir a un skatepark y que te digan “no puedes patinar aquí”, para mí es exactamente igual. Entiendo lo de las cámaras, porque, sí, es un sitio oscuro donde pasan cosas muy fuertes, pero no entiendo que un idiota de seguridad se haga conocido por no dejarte entrar. Y día a día hay más clubes que quieren adoptar esa postura, ¡vete a la mierda! ¿Por qué no puedo hacer una foto? A lo mejor es la última fiesta de mi puta vida y quiero tener un recuerdo. Eso es lo que más me cuesta, seguir ese tipo de normas.

¿Qué ha sido lo más extraño que has visto en una fiesta?

Hay mucha porquería en las fiestas la verdad. Lo más raro que me ha pasado es ir al baño, que se meta un chico conmigo y que me la intente chupar. Eso me pasó en San Petersburgo

¿Qué fue lo último que soñaste? ¿Lo recuerdas?

Fue sobre una chica. Para mí los sueños son muy importantes en el sentido de que muchas cosas que sueño se hacen realidad y muchas veces me da miedo soñar. Soñar cosas bonitas es agradable, pero cuando sueñas cosas un poco oscuras, te despiertas con ese mal humor.

Cuéntanos, ¿qué proyectos se avecinan y hasta cuándo tienes planeado permanecer en Colombia?

Vienen recopilatorios con diferentes sellos… Nuevos eventos en países y ciudades en los que nunca he estado, como Polonia, Malta, entre algunas ciudades de Rusia e Irlanda. También habrá un evento muy importante para mí el día 23 de febrero en Bogotá con dos artistas y amigos que admiro. Será muy especial ya que tocare b2b con ellos. Una pista… SLAM

Finalmente, ¿qué es lo que más te gusta de Bogotá?

Es una ciudad muy especial en el sentido de que no hay nada como Bogotá. He estado en muchos sitios y puedo decir que no hay nada que se le parezca. Como es la gente, los medios de transporte. Algo que me gusta mucho es el plan de ir al Parque Simón Bolívar, en otro día estuve allá y el ver alrededor me gusta mucho, ver las montañas, ver Monserrate, las vistas son muy agradables y en Bogotá hay mucho de eso.