Desde la década de los sesenta hemos visto como la experimentación y la abstracción se han tomado distintos campos del arte contemporáneo. Los nuevos desafíos artísticos convergen en un campo donde la búsqueda de alternativas puede llegar a ser tan amplia como se quiera, y lo interesante de todo esto, es la posibilidad de hacer uso de elementos tan únicos y divergentes a la vez, que han logrado construir propuestas de un carácter extrañamente inusual, pero irresistiblemente cortés. Consecuentemente éste fenómeno se ha visto reflejado en la música, y gracias a esto, es como varias tendencias han contribuido de la manera más galante al entorno sonoro del cual podemos disfrutar en la actualidad.

Los lofts neoyorquinos sirvieron como espacio para impulsar lo que hasta el día de hoy se mantiene como una de las expresiones musicales más singulares, y uno de los subgéneros de la música electrónica más enigmáticos, el minimal. Con grandes rasgos tomados del serialismo, la música concreta y el ambient, las tendencias minimalistas se han acuñado en la escena independiente  para armonizar y deconstruir el panorama sonoro de moda, y convertirlo en un lienzo para plasmar los paisajes más misteriosos y profundos posibles.

Dentro de esta perspectiva encontramos a uno de los DJs/productores más audaces y temerarios en Colombia, Alejandro Canedo, quien con su original y  aventurada propuesta, nos ha expuesto a uno de los horizontes más encantadores y absorbentes de la música electrónica de nuestros días. Desde su primer lanzamiento, Blue Lines, del año 2014, Canedo se ha posicionado como uno de los representantes sustanciales del minimal en el país y ha logrado introducir una vertiente más dentro de la escena local. Una impecable residencia en BAUM Bogotá, la creación de ARTA Immersive Music y su participación en sellos como Get PhysicalJopRec y Half Seas Over entre otros, lo consagran como uno de los artistas nacionales con mayor proyección.

A su regreso de lo que fue una gran temporada en España y otros países de Europa, Canedo presenta su más reciente trabajo musical titulado Bassic (o Classic) a través del sello alemán Dub.Sphere. Compuesto por tres tracks y a lo largo de 20 minutos, logramos escuchar lo que representa su evolución como productor y su aporte para este nuevo label enfocado en sindicar sonoridades exclusivamente minimalistas y las facetas más rústicas del house.

En esta nueva producción, podemos percibir como la luz y la energía de la naturaleza envuelven nuestras mentes en tracks como “Emy”, el primero en el EP, ideal para revitalizar cualquier clase de ambiente, desembocando así en melodías tan alegres como la de “Press”, con una clara tonada fiestera y una insinuante base rítmica. Cerrando, escuchamos “Roller”, mi preferida dentro del trabajo, donde sobresalen las clásicas e hipnóticas transiciones, mezclándose con curiosas voces y volátiles expansiones, tan cautivadoras y hechizantes como ya es costumbre.

La fortuna de descubrir expresiones que puedan llegar a ser tan envolventes y sinceras es una que sólo puede ser propiciada por mentes que logran comprender la simplicidad y simultaneidad de todo lo que nos rodea. Es por esto que un concepto que recoge tanto como es posible para reducirlo a lo más esencial, es en sí una eminente y sublime forma de representar todo aquello que nos cautiva, conduciéndonos bajo el más eficaz de los destinos. Es ahí donde subyace lo realmente imprescindible, donde entendemos lo básico y elemental.

Por: Alejandro Gonzalez Castillo

Selecciona tu moneda